Irreverente: ¡mucho sabor a nada!

6

Introducción

Un@: Muchas expectativas teníamos sobre este local en Alicante, sobre todo porque venía con buenas recomendaciones. El boca a boca es primordial en el mundo de la restauración, y todos tenemos amigos o conocidos con los que compartimos mesa. Uno más o menos sabe de quién fiarse. No obstante, en ocasiones las recomendaciones nos envían a locales que están de moda, y desde el punto de vista culinario no dan la talla. Uno de los motivos para iniciar este blog es la sinceridad. Si nos gusta nos gusta, más allá de modas, si no nos gusta y está moda pues lo decimos tranquilamente. No vamos a la moda, vamos a comer; y buscamos, además, comer bien.

Quizás el ambiente ya te dice algo al respecto. La decoración, el tipo de gente que predomina, etc., puede ser indicativo. Este es un lugar de moda para veinteañeros-largos o treintaypoco-añeros. Un poco pijos, que quieran distinguirse, alardear de sofisticados y de ir a sitios “cool”. No es un lugar para personas que disfruten de comer y beber, sin necesidad de ser grandes gourmets. Se puede comer infinitamente mejor en muchos bares (y ahora estoy pensando en uno en concreto, de la Marina Alta, al que tal vez le hagamos un hueco en el blog en el futuro), con un buen vino y por menos de la mitad del precio del Irreverente.

Otr@: Hacía bastante tiempo que me apetecía conocer este restaurante. Por las críticas y las recomendaciones de amigos y conocidos me había formado la idea de que se trataba un local con pocos años de vida, pero con un buen rodaje y completamente asentado en Alicante. Estaba muy equivocada. Después de cenar salí de allí con mal sabor de boca, decepcionada. Me llevé un gran chasco. En definitiva “Pagar i Plorar”, sobre todo porque la cuenta no fue ninguna ganga.

El local tiene una decoración moderna, informal, mesas sencillas, sobre mantel y servilletas de papel que, aunque no es lo más importante, ya te formas una primera impresión. Tuve la sensación de que los camareros/as vagaban algo despistados por la sala, nos trajeron las cartas y pedimos unas cañas para abrir boca que tardaron más de 10 minutos. La carta me pareció atrayente, la combinación de ingredientes en las diferentes tapas y platos que ofrecían me atrajo desde el principio. Novedosa e interesante pensé, solo durante unos minutos, justo hasta que empezamos a degustar lo que habíamos elegido.

Platos que elegimos

  1. BOMBÓN DE ALICANTE: Mousse de mojama, con polvo de almendra y gelatina de anís.

1

Un@; De este plato esperábamos mucho más. Nos lo habían recomendado expresamente. La mojama, cuando es de calidad, es una salazón exquisita. A los que nos gustan las salazones, nos resulta imprescindible. Uno lee la carta y las glándulas salivares empiezan a trabajar a destajo. La decepción llega cuando algo tan sabroso sabe mucho a nada. Todavía hoy estoy buscando el sabor de mojama en la mousse. Quede claro que para el público del que hablamos, 25-35 años, que no conocen los sabores “de tota la vida”, les puede parecer que sabe a algo. En realidad, si en vez de mojama, me ponen marrajo en la mousse, no lo habría distinguido. La primera decepción. Pero ello, no nos desanimó de esperar algo más, algo mejor, algo rico de verdad. (Esta es una tapa premiada, los que le dieron el premio irían hartos de vino y se la dieron con queso).

Otr@: Esta tapa era la única que había que probar sí o sí, “que no se te olvide pedir el bombón alicantino”, me habían dicho. La mousse viene dentro de una tartaleta y la gelatina de anís la ponen a parte. El plato es muy coqueto, espolvoreado con almendra, o eso ponía en la carta (era un polvo naranja insípido). La primera decepción llegó cuando me metía el bombón en la boca y me resultó de sabor mudo, completamente mudo, y aunque yo me esforzaba por encontrar el sabor a mojama, tuve que desistir y tragármelo sin más, incluso con la gelatina de anís trasparente, no mejoró en absoluto.

  1. MARINERA A NUESTRA MANERA Ensaladilla con mayonesa de olivas verdes y sardina ahumada ligeramente salada.

thumbnail_2 - copia

Un@: Este plato no es más que una buena ensaladilla. Se nota que no es ensaladilla de las que te ponen en el 90% de los bares, que ni siquiera la elaboran ellos, ni los ingredientes vienen precocinados en una bolsa de congelados -cosa que se debería dar por supuesto pero que nunca puedes descartar-, pero tampoco es nada que te maraville, aunque el toque de sardina “ligeramente” -entre comillas porque todos los sabores de todos los platos son ligeros- ahumada le da un toque diferente. Una buena ensaladilla sin más, con el dicho toque de la sardina. Una de mis tías la hace infinitamente mejor, y ni siquiera es cocinera profesional.

Otr@: Esta tapa me gustó, aunque sin aspaviento y más después del primer desencanto. La ensaladilla era de textura esponjosa, los ingredientes bien ligados y frescos. Sabor a ensaladilla, pero suave. La mayonesa de olivas verdes no me supo a olivas verdes, pero me gustó, fuera de lo que fuera. El trocito sardina ahumada le da un toque original a este platito, es la que lo hace resaltar para que no quede tan solo en una mera ensaladilla que olvidas nada más acabar de cenar.

  1. TATAKI DE PEZ MANTEQUILLA CON BASE DE ALGAS WAKAME SÉSAMO Y SOJA

3

Un@: Otro plato con mucho sabor a nada. Se hace difícil describir un plato cuando no sabe a nada. El pez mantequilla es un pescado blanco, suave, la textura ciertamente recuerda a la mantequilla (para saber más pinche aquí). Para los que nos gusta ir de vez en cuando a los restaurantes japoneses, nos resulta una decepción de plato. Hasta la soja era tan suave que dudabas si era soja realmente. Plato muy decepcionante, con mucho sabor a nada también.

Otr@: Una expectativa (otra vez) truncada, a pesar de la presentación de este plato que realmente llamaba la atención. Se que el pez mantequilla es un pescado de moda, y que su sabor no es grandioso, por eso la forma de prepararlo debe ser la adecuada. También es importante el “aderezzo” con que se acompaña, debe resaltar el sabor del pez. Bien, en este caso, el pez mantequilla del Irreverente no cumplió ninguna de las premisas descritas. Por el precio de este plato, me siento con la libertad de hacer comparaciones y recordar el magnífico pez mantequilla con crema trufa que disfruté en Kabuki Wellington. Pero esa fue otra historia.

  1. FIGATELLS DE SEPIA

4

Un@: Los figatells son típicos de la Marina Alta y la Safor. Suele llevar hígado, magro de cerdo, tocino, todo picado y con especias. La cocina moderna ha introducido otros productos imitando al figatell, especialmente la sepia. Pues bien, uno espera que al cambiar los productos tradicionales al menos haya algo que recuerde al figatell, aunque sea en la textura, en la combinación de especias, etc.-, y que te sorprenda la variación, en este caso el sabor a sepia. Otra vez, el sabor predominante fue a nada. Además, el pan con el que acompañan el figatell era digno del Burger King.

¡Una verdadera pena! Hasta ese plato, en el Irreverente, el sabor de la noche era la Nada. La insípida, vacía y fría Nada. Tanta Nada habría hecho que Atreyu se hubiera asustado y montado a lomos de Fújur hubiera salido por la puerta volando, en un épico “simpa”. Nosotros nos quedamos un plato más y pagamos. Sí, “pagar i plorar”.

Otr@: Otro desengaño, uno más. Este plato de figatell tiene sólo el nombre, pues nada más te hace recordar el figatell. Me pareció una masa insípida y compacta dentro de un pan tipo Brioche, ni siquiera a una temperatura óptima. No puedo decir mucho más.

  1. BACA-CALLOS

5

Un@: Único plato que supo a algo. La elaboración es la de un plato de callos con garbanzos, pero los callos han sido sustituidos por el bacalao. El bacalao marida bien con los garbanzos, pero también con el resto de ingredientes, lo que le da un sabor a tierra-montaña muy interesante. Fue el único plato de la noche con el que disfrutamos algo.

El vino era un vino plano -como la mayoría- equilibrado, suave, sin ningún sabor que destaque y ninguno que le sobre. A Un vino más, de esos que siempre te parecen caros pues en casa te bebes similares por una tercera parte de su precio en el restaurante. Con eso y todo, junto con los baca-callos, fue lo mejor de la noche, con eso está todo dicho también.

Otr@: Este plato no me llamó la atención inicialmente en la carta, pero creo que fue un acierto pedirlo, pues si la filosofía de Irreverente ofrecer platos novedosos con mezclas de ingredientes para sorprender al comensal, este plato quiere conseguirlo. Los callos de bacalao estaban muy sabrosos, de textura apropiada. El bacalao combinaba bien con el sabor del jamón a pequeños trozos. Los garbanzos, que son deliciosos, redondeaban este guiso de siempre con un toque innovador.

No tuvimos ningún impulso para pedir un postre. Me gustaría escribir alguna cosa destacada del vino, un tinto correcto sin más.

Resumen

Un@: Llegados a este punto no será difícil que el lector adivine la impresión que me causó. Está todo dicho. Alto y claro. A modo de resumen diré: que es un local “cool” para gente muy joven, sin paladar o con un paladar por gustos suaves; gente que quiere ir de sofisticada, que les daría lo mismo llenar el estómago con una hamburguesa en el McDonald’s o con pizza precocinada de Casatarradellas, y simplemente salen porque es más “cool”. Para la gente que quiera sentarse y disfrutar de comer, y no solo ir a un sitio porque es “cool”, no se lo recomendaría jamás. De imaginar que el sitio era así, hubiera preferido quedarme en casa y cocinar yo. Todo ello se condensa en dos palabras: “pagar i plorar”. Más que Irreverente merecería llamarse Irrelevante.

Otra@: He llegado a pensar que nuestra elección de los platos no fue la adecuada, que nos equivocamos o que sólo tuvimos mala suerte, pero no me han quedado ganas de volver para comprobarlo. Esperaba algo diferente y me llevé una desilusión. Platos insípidos y anónimos. Irreverente, es un intento de sorprender un tanto descalabrado. Salimos a 36 euros por persona, otro lamentable motivo para no desear volver para “pagar i plorar”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s